Armar una rutina de cuidado facial puede parecer abrumador

entre tantos ácidos, texturas y marcas.

Sin embargo, como expertos en Maikena, siempre decimos lo mismo:

la mejor rutina es la que podés mantener todos los días.

No necesitás diez pasos; necesitás los pasos correctos para tu piel.

Los tres pilares innegociables:

  1. Limpieza: Es la base de todo. Un buen limpiador elimina el sudor, la polución y el exceso de grasa. Si tu piel es grasa, buscá texturas en gel; si es seca, una leche de limpieza será tu mejor aliada.

  2. Hidratación: Incluso si tenés piel grasa, necesitás hidratar. El secreto está en el vehículo: geles livianos para pieles mixtas/grasas y cremas nutritivas para pieles que necesitan un extra de confort.

  3. Protección Solar: Es el paso antiedad más efectivo del mundo. Usalo los 365 días del año, incluso si está nublado o si te quedás frente a la computadora.

 

Tip de experto: Aplicá siempre tus productos de la textura más fluida (sérums) a la más densa (cremas). ¡Tu piel te lo va a agradecer!